viernes, 26 de septiembre de 2008

-Señor, señor... -me decía la vecina del piso de abajo mientras yo subía la escalera -
-Sí... hola, dígame - decidí no seguir haciéndome el tonto y contestarle-
-Hola, que no deben tirar compresas por el lavabo, sabe usted. -y me lo espeta así , de repente, y a bocajarro-. Que entonces se emboza el bajante de la comunidad, y lo tenemos que pagar entre todos los vecinos, sabe usted, y eso no es plan que ...-no comprendo como no descubrió mi cara de estupefacción, esta mujer-
-Nosotros no tiramos compresas por el inodoro, ni plásticos -añadí, para que descubriera que era consciente de lo que se debe, y lo que no , echar por el hueco de allí mismo- ni nada parecido.
-Es que ya le digo... se acaba embozando el bajante y luego hay que pagarlo entre todos nosotros, y eso no ...
- No se preocupe señora, yo se lo comentaré a mi pareja, pero ya le digo que solemos tener mucho cuidado con estas cosas -ya me estaba cargando bastante esta historia y deseaba finalizar- no se preocupe.
-Con estas cosas hay que tener mucho cuidado -la buena mujer no se daba por enteradada lo más mínimo ! -, sabe usted.
-Sí ,tiene usted toda la razón. Descuide, soy consciente de ello.
-Estas cosas si no se hacen bien luego....-mi cara ya hacía tiempo que borró la estupefacción para dibujar una cara de circunstancias, de incredulidad más absoluta-.
-Sí, si me disculpa usted, tengo algo de prisa, y no se preocupe que entiendo lo que me dice -me despedía así mintiéndole-.
En fin. Hasta aquí una recreación de una escena realmente vivida, y que me temo se repite con asiduidad a lo largo y ancho de este planeta . Hay personas que disponen de tiempo para todo, incluso para incordiar.
Fuerza y valor.
Hasta pronto.

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